La base es una rutina que puedas mantener
Pequeños cambios repetidos suelen ser más útiles que intentar modificar todo de golpe. El objetivo es construir una rutina compatible con tu trabajo, descanso, alimentación y situación médica.
Cuatro frentes que suelen valer la pena revisar
Cuando un hábito necesita contexto médico
Si existe una enfermedad crónica, embarazo, tratamiento activo o limitación física, conviene adaptar los cambios a la situación individual en lugar de seguir recomendaciones generales sin valoración.



